
Es fundamental saber elegir los materiales de jardín adecuados tanto en relación a su uso como al clima donde serán expuestos.
Ciertamente, no hay nada como disfrutar del descanso en el jardín; relajarse al cobijo de la sombra y dormitar al suave tacto de la madera, el ratán o el hierro.
Pero al igual que los materiales de jardín de alta calidad exigirán unos determinados cuidados para su uso óptimo, también será necesaria una reflexión antes de su compra para analizar el tipo de uso que les daremos y, sobretodo, el tipo de clima en el que permanecerán de forma regular.
Si bien es cierto que el hierro es un material duro y muy resistente al sol también será necesario protegerlo del óxido y los ataques derivados de la humedad. El Loom está formado por varillas de acero y látex que lo hace tremendamente duro a los golpes pero, no obstante, débil y erosionable frente a la lluvia.
La madera, por su parte, se utiliza mucho para exteriores gracias a su aspecto natural, pero sin un correcto barnizado aplicado de forma regular puede verse dañada a corto plazo, sobre todo frente a climas muy fríos y húmedos.
La madera, reina de los materiales de jardín

La madera es el material de materiales a la hora de adornar espacios externos, su aspecto puro y natural la convierten en el material ideal para cualquier patio o jardín. Una estética donde destacan, por resistencia y durabilidad, los modelos en madera natural de acacia y teca.
Las maderas empleadas en muebles de jardín estarían catalogadas según la UNE EN 335-1:2007 en Clase de Uso 3, es decir, al exterior y en contacto ocasional o frecuente con agua. Dentro de éstos tipos de madera la Teca o el Iroko son dos de los materiales de jardín óptimos al contacto frecuente con el frío o el agua, la presión de sus fibras dificulta el acceso mientras que, por su fabricación, limitan enormemente la humedad.
Los conjuntos de Olmo ofrecen una alta resistencia a la putrefacción y lo convierten en un material óptimo para la construcción de muebles y complementos de jardín.
Destacar también el Cedro; una madera muy duradera que a pesar de su ligereza garantiza una alta resistencia a la putrefacción, aparición de hongos o ataque de insectos.
El aluminio, la mejor opción

Los muebles de aluminio garantizan una alta resistencia a factores climáticos extremos como la nieve, la lluvia o los fuertes vientos. Resistencia a factores climáticos, gran ligereza, variedad estética, infinidad de complementos… son muchas las ventajas que ofrecen los conjuntos de aluminio, sin duda uno de los materiales más enriquecedores de espacios exteriores.
El aluminio, a diferencia de otros materiales como la madera, no requiere de ningún mantenimiento espacial para su mantenimiento. De igual forma, es un material que no se oxida, generando de forma natural una capa de óxido que lo hace muy resistente a la corrosión.
Una eficaz opción impermeable ante temperaturas extremas que no requiere de un mantenimiento especializado.
El plástico, funcionalidad y menor coste

Frecuentemente se tiende a menospreciar los muebles de plástico al compararlos con materiales como el acero, la madera o el ratán pero si la meta es encontrar una opción de alta resistencia a la lluvia, el plástico supera cualquier alternativa.
Su fácil cuidado, asequible limpieza y su efectiva tolerancia a las radiaciones solares, las variaciones térmicas o al agua del mar lo convierten en uno de los materiales más funcionales al contacto con climas adversos exceptuando, por supuesto, el viento.
Los conjuntos de plástico garantizan una gran firmeza y están específicamente diseñados para la decoración de exteriores. Sus componentes de filamento sintético aseguran una alta estabilidad y una gran resistencia al peso contando, además, con una eficaz impermeabilidad en ambientes húmedos